VIERNES

POEMAS PARA PASTORES

Fidedigno de la Palabra

El pastor debe tener conocimiento de la Escritura y saber el significado de lo que allí se transmite de la forma más clara y fidedigna de esos textos bíblicos.

Predicar

Siempre invocar al inicio de sus prédicas al Espíritu Santo, de manera que a través de su intercesión poder emplear las palabras y frases justas, acordes y asertivas para llegar al alma de los que le escuchan.

Debe saber reconocer humildemente que él es solo instrumento de Dios, para lo cual se ha preparado concienzudamente y se ha comprometido a ser fiel al mensaje divino.

Está consciente que su prédica tiene implicaciones en la vida de las personas, de allí que deba ceñirse al significado original del texto bíblico y así evitar tergiversaciones.

Es por ello que debe entender ese significado con precisión, para lo cual tiene que pasar muchas horas en el estudio de la Biblia antes de estar listo para pararse en el púlpito como predicador.

Su discurso debe estar marcado por la fidelidad al texto bíblico y por la claridad en la comunicación y sencillez en la forma como lo expone. Esto le da la base y potestad para exhortar a las personas a vivir la verdad que él proclama.

4 VERSÍCULOS SOBRE LA IMPORTANCIA DEL ARREPENTIMIENTO

El arrepentimiento es la clave para un cambio real de vida. Cuando nos arrepentimos reconocemos nuestros pecados y los rechazamos. Escogemos cambiar, vivir de forma diferente, y abrimos la puerta para recibir el perdón de Dios.

Con la ayuda de Dios el arrepentimiento es el comienzo de una vida nueva y maravillosa. Veamos cuatro versículos que pueden ayudarnos a entender cuán importante es arrepentirnos de nuestros pecados y recibir a Jesús como Señor y Salvador.

1. El arrepentimiento trae vida. Ezequiel 18:32. Que no quiero la muerte del que muere, dice el Señor Jehová, convertíos pues, y viviréis.

El pecado lleva a la muerte pero el arrepentimiento lleva a la vida. Cuando nos arrepentimos y creemos en Jesús como nuestro Salvador recibimos el perdón y la vida eterna. ¡El arrepentimiento nos libra de la muerte!

2. Es la cura para el pecado. Lucas 5:31-32. 31 Y respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no necesitan médico, sino los que están enfermos. 32 No he venido á llamar justos, sino pecadores á arrepentimiento.

El pecado es como una enfermedad que nos infecta y nos destruye. Pero el arrepentimiento es el primer paso para la sanidad. Jesús es el médico que salva la vida de todo aquel que se arrepiente.

3. El perdón y el Espíritu Santo. Hechos 2:38. Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

Dios perdona a todo el que se arrepiente y le da una bendición especial: el Espíritu Santo. Cuando nos arrepentimos somos salvos y recibimos al Espíritu Santo dentro de nuestros corazones. Él nos guía y nos enseña a vivir para Dios.

4. El Reino se acerca. Mateo 3:2. Y diciendo: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado.

El Reino de los cielos está cada vez más cerca. Y solo aquel que es salvo puede entrar en él. El arrepentimiento nos abre la puerta a la eternidad para que podamos disfrutar de toda la bondad y la justicia de Dios.

Si todavía no te has arrepentido de tus pecados, no lo dejes para mañana.

VERSÍCULOS SOBRE EL ARREPENTIMIENTO

Arrepentirse es sentirse triste por causa de su propio pecado y tomar la firme decisión de cambiar. Cuando alguien se arrepiente, rechaza el pecado y reconoce que necesita a Jesús para ser salvo. El verdadero arrepentimiento viene de la convicción de pecado por parte del Espíritu Santo que lleva a la persona a cambiar de vida con la ayuda de Jesús.

El arrepentimiento viene del corazón, pero se revela en todas las áreas de la vida. La persona que se arrepiente tiene una actitud diferente: es humilde e intenta hacer lo que es correcto para agradar a Dios. El arrepentimiento es la condición esencial para la salvación.

Lo que la Biblia dice sobre el arrepentimiento

· 1 Juan 1:9. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.

Hechos 3:19-20. 19 Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; pues que vendrán los tiempos del refrigerio de la presencia del Señor, 20 Y enviará á Jesucristo, que os fué antes anunciado

2 Corintios 7:9-10. 9 Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte. 10 Porque el dolor que es según Dios, obra arrepentimiento saludable, de que no hay que arrepentirse; mas el dolor del siglo obra muerte.

· Mateo 4:17. Desde entonces comenzó Jesús á predicar, y á decir: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado.

Lucas 5:31-32. 31 Y respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no necesitan médico, sino los que están enfermos. 32 No he venido á llamar justos, sino pecadores á arrepentimiento.

· Lucas 15:7. Os digo, que así habrá más gozo en el cielo de un pecador que se arrepiente, que de noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentimiento.

Lucas 15:8-10. 8 ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si perdiere una dracma, no enciende el candil, y barre la casa, y busca con diligencia hasta hallarla? 9 Y cuando la hubiere hallado, junta las amigas y las vecinas, diciendo: Dadme el parabién, porque he hallado la dracma que había perdido. 10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.

Hechos 17:30-31. 30 Empero Dios, habiendo disimulado los tiempos de esta ignorancia, ahora denuncia á todos los hombres en todos los lugares que se arrepientan: 31 Por cuanto ha establecido un día, en el cual ha de juzgar al mundo con justicia, por aquel varón al cual determinó; dando fe á todos con haberle levantado de los muertos.

Lucas 13:2-3. 2 Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos Galileos, porque han padecido tales cosas, hayan sido más pecadores que todos los Galileos? 3 No, os digo; antes si no os arrepintiereis, todos pereceréis igualmente.

Lucas 24:46-47. 46 Y díjoles: Así está escrito, y así fué necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; 47 Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y la remisión de pecados en todas las naciones, comenzando de Jerusalem.

2 Timoteo 2:24-26. 24 Que el siervo del Señor no debe ser litigioso, sino manso para con todos, apto para enseñar, sufrido; 25 Que con mansedumbre corrija á los que se oponen: si quizá Dios les dé que se arrepientan para conocer la verdad, 26 Y se zafen del lazo del diablo, en que están cautivos á voluntad de él.

Ezequiel 18:30-32. 30 Por tanto, yo os juzgaré á cada uno según sus caminos, oh casa de Israel, dice el Señor Jehová. Convertíos, y volveos de todas vuestras iniquidades; y no os será la iniquidad causa de ruina. 31 Echad de vosotros todas vuestras iniquidades con que habéis prevaricado, y haceos corazón nuevo y espíritu nuevo. ¿Y por qué moriréis, casa de Israel? 32 Que no quiero la muerte del que muere, dice el Señor Jehová, convertíos pues, y viviréis.

Salmo 51:1-4. Salmo de David, cuando después que entró á Bath-sebah, vino á él Nathán el profeta. TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: Conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. 2 Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado. 3 Porque yo reconozco mis rebeliones; Y mi pecado está siempre delante de mí. 4 A ti, á ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos: Porque seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio.

· Hechos 26:20. Antes anuncié primeramente á los que están en Damasco, y Jerusalem, y por toda la tierra de Judea, y á los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen á Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.

· Mateo 3:8. Haced pues frutos dignos de arrepentimiento.

· 2 Crónicas 7:14. Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

· 2 Pedro 3:9. El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

· Apocalipsis 3:19. Yo reprendo y castigo á todos los que amo: sé pues celoso, y arrepiéntete.

· Mateo 3:2. Y diciendo: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado.

· Marcos 1:15. Y diciendo: El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos, y creed al evangelio.

· Santiago 4:8. Allegaos á Dios, y él se allegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros de doblado ánimo, purificad los corazones.

· Hechos 2:38. Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

· Salmo 32:5. Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones á Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.)

· Proverbios 28:13. El que encubre sus pecados, no prosperará: Mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia.

· Isaías 30:15. Porque así dijo el Señor Jehová, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis

Jeremías 25:4-5. 4 Y envió Jehová á vosotros todos sus siervos los profetas, madrugando y enviándolos; mas no oísteis, ni inclinasteis vuestro oído para escuchar, 5 Cuando decían: Volveos ahora de vuestro mal camino y de la maldad de vuestras obras, y morad en la tierra que os dió Jehová, á vosotros y á vuestros padres para siempre

· Mateo 11:20. Entonces comenzó á reconvenir á las ciudades en las cuales habían sido hechas muy muchas de sus maravillas, porque no se habían arrepentido, diciendo.

Lucas 17:3-4. 3 Mirad por vosotros: si pecare contra ti tu hermano, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale. 4 Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día se volviere á ti, diciendo, pésame, perdónale.

· Lucas 3:8. Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis á decir en vosotros mismos: Tenemos á Abraham por padre: porque os digo que puede Dios, aun de estas piedras, levantar hijos á Abraham.

Job 42:4-6. 4 Oye te ruego, y hablaré; Te preguntaré, y tú me enseñarás. 5 De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven. 6 Por tanto me aborrezco, y me arrepiento En el polvo y en la ceniza.