TRES COSAS POR LAS QUE LOS CRISTIANOS NO DEBEN ORAR

En toda oración se espera una respuesta; sin embargo, hay ocasiones en las que esta nunca llega y esto se debe a que algunas veces se está pidiendo a Dios cosas que no están alineadas a Su voluntad.

Existen muchos personajes bíblicos que oraron a Dios y aun así no obtuvieron la respuesta que esperaban, ya que estaban orando por cosas que no debían. Es por lo que es necesario conocer cuáles son esas razones por las cuales un creyente no debe orar.

¿Hay una oración para cada situación?

1. No orar por cosas que la palabra de Dios condena.

-No orar para que Dios bendiga un yugo desigual. 2 Corintios 6:14-18.14 No os juntéis en yugo con los infieles: porque ¿qué compañía tienes la justicia con la injusticia? ¿y qué comunión la luz con las tinieblas? 15 ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿ó qué parte el fiel con el infiel? 16 ¿Y qué concierto el templo de Dios con los ídolos? porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré en ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo. 17 Por lo cual Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y Yo os recibiré, 18 Y Seré á vosotros Padre, Y vosotros Me seréis á Mí hijos é hijas, dice el Señor Todopoderoso.

-No orar por salud y tener malos hábitos. 1 Corintios 3:16-17.16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? 17 Si alguno violare el templo de Dios, Dios destruirá al tal: porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, Santo es.

-No orar para que le vaya mal a otro. Mateo 5:44. Mas Yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen

-No orar por algo que va a perjudicar a otros.

Todo lo que se pide debe ser conforme a la palabra, sabiendo que la voluntad de Dios debe cumplirse por sobre todas las cosas.

2. No orar sólo por lo de esta tierra

La carne desea lo contrario al Espíritu, por eso muchas veces se piden cosas a Dios para satisfacer los deseos propios de la naturaleza humana.

Santiago 4:3. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

Dios tiene metas espirituales que anhela que el creyente alcance, cuando se ora sólo por las cosas de esta tierra, no se está valorando el plan que ya Dios trazó para cada vida.

Aunque no está mal pedir las cosas materiales, la oración debe estar más enfocada en lo espiritual y no tanto en lo natural. Se debe pedir a Dios que el cumpla los planes y propósitos que tiene para cada uno de Sus hijos y que de esta manera se haga Su voluntad.

Mateo 6:33. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

3. No ores desde el orgullo

El orgullo no permite que el creyente tenga confianza en Dios. Cuando una persona tiene orgullo en su corazón deja de depender en Dios, se cree autosuficiente y actúa en sus propias fuerzas.

Una oración no puede ir dirigida desde el orgullo, porque quien hace esto no va a estar dispuesto aceptar el veredicto de Dios, sino que intentará por todos los medios hacer las cosas a su modo.

Proverbios 8:13. El temor de Jehová es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, y el mal camino Y la boca perversa, aborrezco.

¿Como saber por qué debemos orar?

Lo primero es confiar en el Espíritu Santo para que sea Él quien le ayude a entender por qué se debe orar y por qué no; Él se encargará de dirigirlo durante la oración.

El creyente debe orar por perdón, guía, restauración, sanidades. Las oraciones aceptadas por Dios son aquellas que tienen un fundamento bíblico.

Romanos 8:26. Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles.