¡NO TE CONFÍES!

Proverbios 3:5. Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no estribes en tu prudencia.

El partido de fútbol de esa mañana pronosticaba un excitante encuentro.  Los changuitos estaban ansiosos por iniciar el partido. Se oye el silbato y empiezan a correr todos tras la bola, pases cortos, pases largos y allí van corriendo de un lado a otro, de extremo a extremo de la cancha, de pronto un tiro largo, largo, largo. La bola fue a parar justo en medio del pantano que se encontraba al otro lado de la cancha.

Los changuitos se paran la orilla del pantano pretendiendo alcanzar el balón apoyados con un palo, otra tira una piedra y nada. De pronto un osado y valiente changuito va dando semejantes saltos hasta llegar donde la bola. La sujeta, mientras el resto de los changos desde la orilla le aplaudían y animaban. De pronto el changuito se empieza a hundir, mientras más se movía pretendiendo avanzar o salir más se hundía.

Los changos expectantes gritaban: ¡Sálvate a ti mismo! ¡Sálvate a ti mismo! Ante los animosos gritos el changuito se sujeta a sus propias orejas y empieza a tirar hacia arriba, pretendiendo salvarse a sí mismo de hundirse.

Proverbios 3:5. Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no estribes en tu prudencia.

A mi juicio esta es una de las escrituras mas retadoras al orgullo humano que se cree demasiado sabio, que se cree que por sus propios medios saldrá avante.

Los que hemos tenido la oportunidad de estudiar una profesión, obtener algún diplomado o lograr una carrera profesional exitosa, incluso los que han alcanzado una posición social, económica o laboral trascendente, nos encontramos de pronto en medio del pantano al igual que el changuito de la anécdota.   Tratar de salir solos de nuestros problemas, pretender hacer las cosas sin ayuda o peor aún, fingir que no necesitamos de nadie para salir adelante en la vida es la peor de las falacias.

El libro de proverbios nos muestra los beneficios que ofrece la Sabiduría, entregarse por completo en buscar inteligencia y buen juicio como si buscara plata o un tesoro escondido.

Proverbios. 6:23. Porque el mandamiento es antorcha, y la enseñanza luz; Y camino de vida las reprensiones de la enseñanza.
Proverbios. 4:25-26. 25 Tus ojos miren lo recto, Y tus párpados en derechura delante de ti. 26 Examina la senda de tus pies, Y todos tus caminos sean ordenados.