MIÉRCOLES

QUEJAS DE DIOS

Me llamas SEÑOR y no me obedeces. Malaquías 1:6. El hijo honra al padre, y el siervo á su señor: si pues Soy Yo padre, ¿qué es de Mi honra? y si Soy señor, ¿qué es de Mi temor?, dice Jehová de los ejércitos á vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado Tu nombre? Mateo 7:21. No todo el que Me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de Mi Padre que está en los cielos.

Me llamas Luz y no ves. ISAIAS 5:20. Ay de los que á lo malo dicen bueno, y á lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; ¡que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! Isaías 50:10. ¿Quién hay entre vosotros que teme á Jehová, y oye la voz de su siervo? el que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios.

Me llamas EL CAMINO y no me sigues. PROVERBIOS 3:6. Reconócelo en todos tus caminos, Y Él enderezará tus veredas. JEREMIAS 6:16. Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.

Me llamas VIDA y no me deseas. JUAN 6:35. Y Jesús les dijo: Yo Soy el pan de vida: el que á Mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en Mí cree, no tendrá sed jamás. 1 JUAN 5:12. El que tiene al Hijo, tiene la vida: el que no tiene la Hijo de Dios, no tiene la vida.

Me llamas SABIO y no Me escuchas. PROVERBIOS 3:7. No seas sabio en tu opinión: Teme á Jehová, y apártate del mal. SANTIAGO 3:12. Hermanos míos, ¿puede la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así ninguna fuente puede hacer agua salada y dulce.

Me llamas BELLO y no Me amas. JUAN 5:42. Mas Yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros. APOCALIPSIS 2;4. Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor.

Me llamas RICO y no Me pides. MATEO 7:7. Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. LUCAS 11:13. Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas á vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo á los que lo pidieren de Él?

Me llamas ETERNO y no Me buscas. ISAIAS 40:28. ¿No has sabido, no has oído que el Dios del siglo es Jehová, el cual crio los términos de la tierra? No se trabaja, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. Isaías 55:6. Buscad á Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.

Me llamas BONDADOSO y en Mí no confías. ISAIAS 42:17. Serán vueltos atrás, y en extremo confundidos, los que confían en las esculturas, y dicen á las estatuas de fundición: Vosotros sois nuestros dioses. JEREMIAS 17:7. Bendito el varón que se fía en Jehová, y cuya confianza es Jehová.

Me llamas NOBLE y no Me sirves, JUAN 12:26. Si alguno Me sirve, sígame: y donde Yo estuviere, allí también estará Mi servidor. Si alguno Me sirviere, Mi Padre le honrará. JUECES 10:13. Mas vosotros Me habéis dejado, y habéis servido á dioses ajenos: por tanto, Yo no os libraré más.

Me llamas DIOS y no Me sirves. MALAQUIAS 1:6. El hijo honra al padre, y el siervo á su señor: si pues Soy Yo padre, ¿qué es de Mi honra? y si Soy señor, ¿qué es de Mi temor?, dice Jehová de los ejércitos á vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis Mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre? EFESIOS 5:21. Sujetados los unos á los otros en el temor de Dios.

SI TE CONDENAS NO ME CULPES

LA VASIJA DE MISERICORDIA

El maestro estaba buscando una vasija para usar. En el estante había muchas- ¿Cuál escogería? Llévame, gritó la

dorada.  “Soy brillante, tengo un gran valor y todo lo que hago, lo hago bien; mi belleza y mi brillo sobrepasa al resto y para alguien como tú, Maestro, el oro sería lo mejor”.

El maestro pasó sin pronunciar palabra; él vio una plateada, angosta y

alta;  “Yo te sirvo amado Maestro, vertería tu vino y estaría en tu mesa cada vez que comieras; mis líneas son agraciadas y mis esculturas son originales, y la plata te alabaría para siempre”.

Sin prestar atención el Maestro camino hacia la de bronce, era superficial,

con una boca ancha y brillaba como un espejo:  “Aquí. Aquí” grito la vasija. “Se que te seré útil, colócame en tu mesa donde todos me vean”. “Mírame” gritó una copa de cristal muy limpia. “Mi transparencia muestra mi contenido claramente, soy frágil y te serviré con orgullo y se con seguridad que seré feliz de morar en tu casa”.

Vino el maestro seguidamente hacia la vasija de madera, sólidamente

pulida y tallada:  “Me puedes usar Maestro amado, pero úsame para las frutas dulces y no para el insípido pan” Luego el Maestro miró hacia abajo y fijó sus ojos en una vasija de barro, vacía, quebrantada y destruida, ninguna esperanza tenía la vasija de que el Maestro la pudiera escoger para depurarla y volverla a formar, para llenarla y usarla.

Ah, esta es la vasija que he deseado encontrar, la restauraré y la usaré, la haré toda mía”. “No necesito la vasija que se enorgullezca de si misma, ni la que se luzca en el estante, ni la de boca ancha, ruidosa y superficial, ni la que demuestre su contenido con orgullo, ni la que piensa que todo lo puede hacer correctamente, pero si esta sencilla llena de mi fuerza y de mi poder” Cuidadosamente el Maestro levantó la vasija de barro; la restauró y purificó y la llenó en ese día, Le habló tiernamente diciéndole: “Tienes mucho que hacer solamente viértete en otros como yo me he vertido en ti”.

Y mientras leía y meditaba en estas palabras recordé que soy simplemente una vasija que por misericordia Dios me ha llenado. Hoy, por lo tanto no debo olvidar que sigo siendo la vasija de misericordia para que el orgullo no se eleve por encima de mi corazón y termine perdiendo fácilmente lo que por misericordia he recibido. “Señor. Para mostrar tu amor y tu misericordia, un día tomaste mi vida quebrantada, inútil, destruida y tristemente deshecha, pero en tus manos toda mi existencia cambio.

Hoy soy lo que soy, solo por misericordia. Ayúdame en este día a no creerme la vasija de cristal, de oro o de plata, mas recordar en mi diario caminar que soy simplemente una vasija quebrantada, más en tus manos restaurada.
Romanos 9:22-23. 22 ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar la ira y hacer notoria su potencia, soportó con mucha mansedumbre los vasos de ira preparados para muerte, 23 Y para hacer notorias las riquezas de su gloria, mostrólas para con los vasos de misericordia que él ha preparado para gloria.

Una Sonrisa no cuesta nada y vale mucho. Una sonrisa no se compra, ni se presta. Una sonrisa enriquece a quien la recibe, sin empobrecer a quien la da.

Una cálida sonrisa hace que nos sintamos más cómodos y que sobrellevemos mejor la frustración y los desafíos. La Biblia recomienda: en Proverbios 3:27. Nodetengas el bien de sus dueños, Cuando tuvieres poder para hacerlo.

EL MEJOR DÍA

Al envejecer, me doy más cuenta cuán importante es el tiempo.  Me doy cuenta de que hoy es el día en que vivo.  Hoy sé lo que es posible en mi vida.  Hoy puedo ser y hacer lo que quiero.  ¿Valdrá la pena? ¿Valdrá la pena mi tiempo invertido?  ¿Puedo estar feliz por cómo vivo hoy?  ¿Me estoy preparando para mis mañanas?  ¿Me estoy preparando para mi eternidad?

Hoy, cuando desperté, me di cuenta de que este es uno de los mejores días de mi vida.  Ha habido tiempos cuando me pregunté si podría prevalecer a través del día… pero lo logré.  Y porque lo hice, voy a celebrar.  Hoy, voy a celebrar la vida increíble que he tenido hasta ahora; los logros, las muchas bendiciones y sí, aún las dificultades ya que me han hecho más fuerte. Pasaré el día con la cabeza en alto.  Tendré un corazón feliz.  Me maravillaré con los dones sencillos de Dios: el rocío de la mañana, el sol, las nubes, los árboles y las aves.  Hoy veré todas estas maravillosas creaciones en su plenitud.

Hoy compartiré mi entusiasmo por la vida con otros.  Haré sonreír a alguien; haré reír a alguien.  Iré la milla extra para realizar una acción bondadosa a alguien que no conozco.  Hoy le daré un cumplido sincero alguien que se ve desanimado.  Le diré a un niño cuán especial es. Le diré a alguien que amo cuánto significa para mí.  Hoy dejaré de preocuparme sobre lo que no tengo y daré gracias por las muchas bendiciones que son mías.  Recordaré que preocuparme es una pérdida de tiempo porque mi fe en Dios y Su plan divino garantizan que todo estará bien.

Y esta noche, antes de irme a la cama, saldré fuera y levantaré mis ojos a los cielos. Me quedaré maravillado ante la belleza de las estrellas y la luna y alabaré a Dios por estos magníficos tesoros.  Al finalizar el día y reposar mi cabeza en mi almohada, agradeceré al Todopoderoso Creador por el mejor día de mi vida.  Dormiré el sueño del niño contento; entusiasmado con expectativas porque sé que mañana pudiera ser, sí, mi mejor día…

No cabe duda de que el autor del pensamiento de hoy da en el blanco al afirmar que nuestro mejor día ¡es precisamente hoy!  Si bien ayer pudimos haber experimentado muchas bendiciones, estas ya son historia y no podrán alimentar nuestras vidas más de lo que el maná del día anterior pudo alimentar al pueblo de Israel en el desierto camino a Canaán.  La Biblia afirma que las misericordias de Dios son nuevas cada mañana, por lo que podemos estar convencidos de que cada día trae maravillosas bendiciones de parte de un Dios creativo.  Por esa razón no tenemos por qué añorar un tiempo que pasó cuando caminamos al lado del Salvador.