LAS 7 PALABRAS DE JESÚS EN LA CRUZ segunda parte

6.- Consumado es. Juan 19:30

Sus tres años y medio de ministerio se completan en la cruz. Muchas escenas de su infancia, ministerio y encuentros con personas pasan por su mente hasta que admite: Consumado es.

Consumado es; esto es, los consejos del Padre en cuanto a sus sufrimientos estaban ahora cumplidos. El Salmos 22 nos indica lo que Cristo sufrió en la cruz. Muestra sus sentimientos.

Consumado es: se cumplieron todos los tipos y las profecías del Antiguo Testamento que apuntaban a los sufrimientos del Mesías.

Consumado es: la ley ceremonial es derogada; ahora vino la sustancia y todas las obras se disipan. El pacto de la ley se hizo inoperante.

Consumado es: se puso fin a la transgresión y se ha introducido la justicia eterna. Sus sufrimientos ahora terminados, tantos los del alma como los de su cuerpo.

Consumado es: la obra de la redención y salvación del hombre está ahora completada. Su vida no le fue quitada  por la fuerza; fue libremente entregada.

En el calvario caducó que quiere decir  anticuado,  pasado, obsoleto o que el antiguo pacto de la ley ya no es más, y un nuevo pacto entra en vigor. (Pacto de La gracia)

7.- Entregando el espíritu. Padre en tus manos encomiendo mi espíritu. Lucas 23:46

El Unigénito de Dios no estuvo exento de la muerte. Nació humanamente y murió humanamente. Su madre lo vio nacer y también lo vio morir. Sin su muerte la expiación jamás se hubiera llevado a cabo. Jesús fue el cordero escogido desde la eternidad.

1 Pedro 1:19-20. 19 Sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación: 20 Ya ordenado de antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postrimeros tiempos por amor de vosotros. Últimos, final

Jesús fue el cordero mudo que se dejó llevar al matadero.

Isaías 53:7. Angustiado Él, y afligido, no abrió su boca: como cordero fué llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

Jesús fue el cordero inmolado.

Apocalipsis 5:12. Que decían en alta voz: El Cordero que fué inmolado es digno de tomar el poder y riquezas y sabiduría, y fortaleza y honra y gloria y alabanza.

Jesús fue el cordero de Dios que quita el pecado.

Juan 1:29. El siguiente día ve Juan á Jesús que venía á Él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Debemos ser agradecidos con Jesucristo por todo lo que hizo por nosotros, por sus méritos es que somos justificados, a Él sea la gloria por siempre. Amen.