LA ORACIÓN DE ACUERDO AL LENGUAJE ACTUAL.

LAVAME EN TU SANGRE SALVADOR

LA ORACIÓN DE ACUERDO AL LENGUAJE ACTUAL.

Señor, enséñanos a orar… Lucas 11:1-4

Y ACONTECIO que estando Él orando en un lugar, como acabó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos á orar, como también Juan enseñó á sus discípulos. 2 Y les dijo: Cuando orareis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos; sea tu nombre santificado. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 3 El pan nuestro de cada día, dános lo hoy. 4 Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos á todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del malo.

Jesús enseña a orar

Un día, Jesús fue a cierto lugar para orar. Cuando terminó, uno de sus discípulos se acercó y le pidió: Señor, enséñanos a orar, así como Juan el Bautista enseñó a sus seguidores. 2 Jesús les dijo: Cuando ustedes oren, digan: “Padre, que todos reconozcan que tú eres el verdadero Dios. Ven y sé nuestro único rey. 3 Danos la comida que hoy necesitamos. 4 Perdona nuestros pecados, como también nosotros perdonamos a todos los que nos hacen mal. ”Y cuando vengan las pruebas, no permitas que ellas nos aparten de ti.”

SE NOS ESTÁ OLVIDANDO LO QUE ES ORAR.

Las nuevas generaciones abandonan las prácticas de piedad y las fórmulas de oración que han alimentado la fe de sus padres.

Hemos reducido el tiempo dedicado a la oración y a la reflexión interior. A veces la excluimos completamente de nuestra vida.

ESTAMOS PERDIENDO CAPACIDAD DE SILENCIO INTERIOR

Nos cuesta encontrar el fondo de nuestro ser. Distraídos por mil sensaciones, embotados interiormente, encadenados a un ritmo de vida agobiante, estamos abandonando la actitud orante ante Dios.

HEMOS PERDIDO EL CRITERIO DE LA ORACIÓN

Vivimos en una sociedad en la que se acepta como criterio primero y casi único la eficacia, el rendimiento o la utilidad inmediata.

La oración queda devaluada como algo inútil.

Fácilmente se afirma que lo importante “es la vida”, como si la oración perteneciera al mundo “de la muerte”.

Pese a estas circunstancias, NECESITAMOS ORAR porque:

1. No es posible vivir con vigor la fe cristiana ni la vocación humana sin oración.

3. La oración es necesaria para vivir en actitud lúcida y vigilante en medio de una sociedad superficial y deshumanizadora.

4. La oración es imprescindible para enfrentarnos a nuestra propia verdad y ser capaces de una autocrítica personal sincera.

5. La oración es fundamental para vivir ante Dios en actitud más festiva, agradecida y creadora.

Casi sin darnos cuenta hemos llenado nuestra vida de cosas, actividades y preocupaciones que nos han ido alejando poco a poco de Dios. Siempre tenemos algo más importante que hacer, algo más urgente o más útil.

¿Cómo ponernos a orar cuando tenemos tantas cosas en qué ocuparnos?

Sin darnos cuenta hemos terminado por “vivir bastante bien” sin necesidad alguna de orar.

La experiencia nos dice que hemos intentando ser fieles a la oración manteniendo nuestra cercanía a Dios pero siempre hemos vuelto a nuestra mediocridad anterior.

De nuestra actitud surge la necesidad de ser sinceros:

Lo importante es buscar a Dios más allá de métodos, libros, oraciones y frases.

Tal vez te estés preguntando qué ¿a qué conduce todo esto de la oración?

¿No es hablar una vez más en el vacío, engañarnos ingenuamente a nosotros mismos?

Ciertamente no vemos a Dios, ni oímos su voz, ni sentimos sus brazos.

Simplemente lo buscamos y nos abrimos a su presencia en una humilde actitud:

Ese Dios no nos resuelve los problemas, pero “una cura de oración” nos puede ofrecer la paz y la luz que necesitamos para dar a nuestra vida su verdadero sentido.

No lo olvidemos, Dios no es una conquista, sino un regalo:

“Quién lo busca, lo encuentra, y al que llama se le abre“.

Mateo 7:7-8Traducción en lenguaje actual (TLA)

Pedir, buscar y llamar

7 »Pidan a Dios, y él les dará. Hablen con Dios, y encontrarán lo que buscan. Llámenlo, y él los atenderá. 8 Porque el que confía en Dios recibe lo que pide, encuentra lo que busca y, si llama, es atendido.

Juan 15:7Traducción en lenguaje actual (TLA)

7 »Si ustedes se mantienen unidos a mí y obedecen todo lo que les he enseñado, recibirán de mi Padre todo lo que pidan.

Marcos 11:24Traducción en lenguaje actual (TLA)

23-24 Les aseguro que, si tienen confianza y no dudan del poder de Dios, todo lo que pidan en sus oraciones sucederá. Si le dijeran a esta montaña: “Quítate de aquí y échate en el mar”, así sucedería. Sólo deben creer que ya está hecho lo que han pedido.

Juan 14:14Traducción en lenguaje actual (TLA)

14 Yo haré todo lo que ustedes me pidan.

Jeremías 29:13Traducción en lenguaje actual (TLA)

13 Cuando ustedes me busquen, me encontrarán, siempre y cuando me busquen de todo corazón.

Mateo 18:19-20Traducción en lenguaje actual (TLA)

19 »Les aseguro que si dos de ustedes se ponen de acuerdo, aquí en la tierra, para pedirle algo a Dios que está en el cielo, él se lo dará. 20 Porque allí donde dos o tres de ustedes se reúnan en mi nombre, allí estaré yo.

1 Juan 3:22Traducción en lenguaje actual (TLA)

22 Y nos dará lo que le pidamos, porque obedecemos sus mandamientos y hacemos lo que a él le agrada.

1 Tesalonicenses 5:17Traducción en lenguaje actual (TLA)

17 Oren en todo momento.

Hebreos 4:16Traducción en lenguaje actual (TLA)

16 Así que, cuando tengamos alguna necesidad, acerquémonos con confianza al trono de Dios. Él nos ayudará, porque es bueno y nos ama.

Isaías 65:24Traducción en lenguaje actual (TLA)

24 Antes de que me llamen, yo les responderé;
antes de que terminen de hablar, ya los habré escuchado.

Mateo 18:18Traducción en lenguaje actual (TLA)

18 »Les aseguro que cualquier cosa que ustedes prohíban aquí en la tierra, desde el cielo Dios la prohibirá. Y cualquier cosa que ustedes permitan, también Dios la permitirá.