GRACIAS A DIOS QUE LLEGO EL MES DE NUESTRA CONVENCIÓN REGIONAL LOS DÍAS 29 Y 30

EL PODEROSO DE ISRAEL

JESÚS LIBERA A UNA MUJER ENCORVADA

La palabra de Dios nos enseña que un día el Señor Jesús llegó a una sinagoga para enseñar las Sagradas Escrituras (parte fundamental del ministerio del Señor Jesús).

Durante su ministerio terrenal, el Señor sanó muchas personas, y la sanidad de esta mujer en el día de reposo nos enseña el amor, poder y misericordia de Dios. Jesús sana a esta mujer encorvada rompiendo la atadura que la afligía. Nada es difícil para Dios.    
A la sinagoga sólo ingresaban judíos y gentiles prosélitos (y allí había una mujer encorvada, ella era judía y estaba en el culto al Señor).

Sin duda, había muchas sinagogas en ese tiempo, pero en ésta estaba Jesús y cuando él está cualquier cosa puede pasar, él sigue siendo Dios Todopoderoso. En esta ocasión el Señor sanó a una mujer encorvada, leamos este interesante estudio…
JESÚS SANA A UNA MUJER ENCORVADA.

Nos dice la Escritura en Lucas 13:10-13. 10 Y enseñaba en una sinagoga en sábado.11 Y he aquí una mujer que tenía espíritu de enfermedad dieciocho años, y andaba agobiada, que en ninguna manera se podía enhestar.12 Y como Jesús la vio, llamóla, y díjole: Mujer, libre eres de tu enfermedad. 13 Y puso las manos sobre ella; y luego se enderezó, y glorificaba á Dios.

1) En primer lugar debemos destacar que ella era una mujer piadosa, y estaba en la sinagoga adorando a Dios, pero estaba sufriendo una larga aflicción.
Como nos dice el texto bíblico esta mujer hacía dieciocho años “tenía espíritu de enfermedad” (pero era judía, bajo pacto, descendiente de Abraham, y asistía a la sinagoga fielmente), pero éste espíritu la afligía, la atormentaba, ella trataba de vivir una vida normal, quizá procuró ayudarse con algo, pero esto era espiritual (no toda enfermedad tiene origen demoníaco, pero sea natural o espiritual Cristo es sanador de todas).

2) En segundo lugar nos dice la Escritura que ésta mujer físicamente andaba encorvada (es decir no podía enderezarse completamente, su columna presentaba una dificultad y no podía enderezarse), así que la situación espiritual se veía en lo natural (“encorvada”).
Seguramente, su vida conyugal, familiar, social y espiritual estaba afectada por esto, pues para muchos judíos esta mujer estaba bajo maldición, en pecado oculto, bajo el castigo de Dios, etc.

Esta mujer encorvada representa o nos habla de una carga espiritual que se lleva y es tan pesada que doblega las fuerzas (hablamos de cosas como: crisis, heridas, miedos, preocupación, fracaso, resentimientos, frustraciones, y otras cosas, que al no entregarlas a Dios producen fatiga, desgaste y agotamiento emocional y espiritual.

3) En tercer lugar vemos la manifestación del poder de Dios. Ésta mujer es sanada por Jesús, nos dice la Biblia: Lucas 13:12-13. 12 Y como Jesús la vio, llamóla, y díjole: Mujer, libre eres de tu enfermedad. 13 Y puso las manos sobre ella; y luego se enderezó, y glorificaba á Dios. Como podemos ver el Señor Jesús siempre actúa a nuestro favor.
Debemos descarar todo lo que el Señor Jesús hizo por ella: “la vio”, “la llamó”, “le dijo” y “la tocó”. Hizo lo que muchos no hicieron por ella.
Podemos concluir cosas como: Quizá ella no era importante para los hombres, pero el Señor Jesús la vio; quizá nadie la tenía en cuenta, pero el Señor Jesús la llamó; tal vez pocos le hablaban, pero el Señor Jesús le dijo; quizá hacía muchos años su esposo no la tocaba, ni su familia la abrazaba, pero el Señor Jesús la tocó. Jesucristo es bueno y para siempre es su misericordia.

4) En cuarto lugar, es muy importante tener presente que tú eres un(a) hijo(a) de Dios y Él siempre estará pendiente de ti. Jesús quiere que levantes tu cabeza en victoria y bendición.
El pasaje bíblico nos dice que: “y ella se enderezó y glorificaba a Dios”; por dieciocho años sus ojos miraron al suelo, su autoestima estaba en lo más bajo, su aflicción pesaba mucho, pero “se enderezó”, ésta palabra "enderezó" se traduce del término griego "anorthoo" que además significa: reconstruir, restaurar, restablecer, enderezar. Entonces el Señor Jesús sanó, liberó y restauró a ésta mujer completamente.

Ante la ministración del Señor Jesucristo esta mujer se enderezó y “glorifica Dios”, alaba al Señor, seguramente ésta condición no le permitía fluir en una adoración poderosa, pero ahora vive un nuevo nivel de adoración, de presencia de Dios, un nuevo nivel de gloria, algo que antes no había vivido, hay una liberación en su alma, en su espíritu y entra en una nueva libertad de adoración. Jesús liberó a ésta mujer encorvada, es el Señor quien trae verdadera libertad. Todo es posible para Dios.
El Señor Jesús sanó a esta mujer encorvada aunque allí estaban los escribas y fariseos para criticarlo por sanar en el día de reposo, pero para Dios todo es posible y no hay obstáculo que pueda detener el poder nuestro buen Dios.

El Señor Jesucristo sigue siendo el mismo, y quiere tocarte, restaurar tu vida, tu adoración a Dios… No sé qué pueda tenerte con la cabeza abajo (problemas, tropiezos, droga, crisis matrimonial, decepciones, brujería, la quiebra económica, etc.), pero puedo decirte que Jesús tiene el poder para ayudarte a salir de allí. Adora en el poder del Espíritu, y el Señor extenderá su gloria sobre ti y todo será diferente.