FUIMOS CREADOS PARA GANAR

En los últimos tiempos he vivido muy aprisa, me doy cuenta que con mucho apuro he perseguido metas u objetivos hasta conseguir la mayoría. Este pensamiento viene desarrollándose desde hace unos días cuando por circunstancias ajenas y tratando de dar un consejo sabio; le dije a una chica muy joven: “debes luchar, tienes que luchar porque fuiste creada para ganar”. Aún días después, a mí misma me sorprende lo radicalista que suena esto.

Claro, entiendo que la actitud positiva nos lleva a perseguir con certeza inocentes objetivos que para otros son irrisorios; más, sin embargo, en nuestro interior estamos convencidos de poder alcanzarlos.

Muchas experiencias pasadas llegan desde mi memoria: con un ojo “vago” fui una estudiante impresionante durante toda mi vida, siendo muy tímida me destacaba impresionantemente en clases, dondequiera que llegaba, jugaba a no perder sin saberlo.

Luchaba por mis sueños sin sentir que me esforzaba tanto. A muy joven edad me enfrenté con el mundo en una aventura a 12 horas de vuelo de mi pueblo natal; logré superarlo y sacar el mejor de los provechos de un país lluvioso, frío, plagado de personajes distantes y, a la vez, interesantes. Volvía a repetirse la actitud positiva y silenciosa de creerme y saberme capaz de lograr salir adelante. Me reconocía luchadora y ganadora.

Pasaron los años, muchos son los casos mencionables. Hoy en día mis pocos años de vida me hacen sonreírle a la vida porque veo cualquier meta como posible, cualquier obstáculo como franqueable, cualquier sueño como realizable…

A esa joven con la que hablaba, me sentía conectada. Ella era yo, podría ser otra como yo. Desde su timidez y su silencio, su tristeza mal enfocada, su incertidumbre ante la vida; podrían ser las mejores herramientas para convertirla en una gran ganadora. De esto hablamos y compartimos, espero haberle sido útil.

Mi Oración Hoy es:

Gracias Padre Misericordioso porque estas en permanente vela por nosotros. Bendigo tu nombre y te alabo. Gracias porque quieres usarme como tu instrumento.  ¡Todos podemos, si queremos!

Gracias por darnos alas en los sueños, por la motivación poderosa de la fe en que lo lograremos. Gracias porque contigo Todo lo Podemos. ¡Gracias porque nos creaste para Ganar!

Amén.