FRASES FAMOSAS DE A.J. TOMLINSON SOBRE LA ORACIÓN PRIMER SUPERVISOR DE LA IGLESIA.

Estas frases han sido tomadas del libro El Último Gran Conflicto escrito por Tomlinson.

«Lo más importante que debemos hacer en estos días es creer, tener una gran fe en Dios, y esto proviene de gran oración».
«¡Oh, maravilloso poder de la oración fiel!»
¿Qué lengua puede decir la gracia todopoderosa? Las manos de Dios están atadas o abiertas, ¡como oran Moisés o Elías! Gime Moisés en el Espíritu; Y Dios grita: ‘Déjame solo’ «.
La oración predominante implica y encarna todas las obras, como la semilla encarna el tronco, la raíz, las ramas, las flores y el fruto del árbol.
Dios ha revelado la necesidad de la oración y su poder casi ilimitado. «Pide y se te dará». «Si pidiereis algo en mi nombre, lo haré». La oración está íntimamente asociada con la salvación del hombre y sin ella no podemos ser salvos.
¡Cuánto de la experiencia cristiana y del trabajo cristiano depende de la oración! Sin oración pidiendo el poder del Espíritu Santo para asistir a la verdad predicada, la Palabra será letra muerta. «La letra mata, pero el Espíritu vivifica». No es de extrañar que haya tantas iglesias formales muertas. Es la unción lo que hace al predicador.
A medida que avanzamos, vemos en la oración el gran medio de obtener fortaleza y sabiduría para nuestro trabajo en el servicio del Señor.
La oración predominante nos lleva a una santa e íntima cercanía a Dios. Es el único camino a Dios, el único medio de comunión con Él. El prevalecer con Dios es el secreto de prevalecer con los hombres y debe precederlo.
Podemos orar, cantar y predicar hasta que caigamos en la tumba, pero hasta que prevalezcamos, todo será inútil. Una cosa es orar y otra es prevalecer en la oración.
Como sacerdotes, debemos ir al lugar santísimo de la presencia de Dios por medio de la oración, y recibir «toda la plenitud de Dios» nosotros mismos, y responder por la salvación de los demás y luego regresar al pueblo con una bendición para ellos. Cristo pasó una noche entera en la montaña en oración, para que al día siguiente regresara “en el poder del Espíritu” con grandes bendiciones para la gente.
Ningún tema iguala en importancia a este tema. Mediante la oración recibimos la vida de Dios y asumimos Su carácter. Llegamos a ser como aquellos con quienes tenemos una comunión amorosa y continua.