DESDE EL AMANECER

ALABANZAS ALEGRES

DESDE EL AMANECER

Fue hasta que te conocí
que con tu amor
un nuevo día empezó
y ahora quiero volar, en pos de Ti quiero andar
y confiando en tus brazos de amor viviré

Desde el amanecer hasta que el sol se vuelva a poner
viviré en libertad, tu amor la victoria me dá

Ya no correré más de Ti,
puedo sentir
que me atrae Tu amor
Has sembrado dentro de mi ésta pasión por santidad
y confiado en Tus brazos de amor viviré

Nada apagará mi amor por Ti, Tu fuego consume mi ser

Desde el Amanecer – Rojo

EL ÁNGEL DE LOS NIÑOS

Refiere una antigua leyenda que un niño que todavía no había nacido le dijo un día a Dios:

-Me dicen que me vas a enviar mañana a la tierra, pero ¿Cómo viviré allá tan pequeño y tan débil como soy?

-Entre los muchos ángeles escogí uno que te esperará- le contestó Dios.

-Pero dime Dios, acá en el cielo no hago más que cantar y sonreír y eso basta para mi felicidad. ¿Podré hacerlo allá?

-Yo enviaré un ángel para que cante y sonría para ti todos los días. Y te sentirás feliz con sus canciones y sonrisas.

- ¿Y cómo entenderé cuando me hablen si no conozco el extraño idioma de los hombres?

-Un ángel te hablará las palabras más dulces y más tiernas que escuchan los humanos. Él te enseñará.

- ¿Qué haré cuando quiera hablar contigo?

-Un ángel juntará tus manitas y te enseñará una oración.

-Señor, he oído que en la tierra hay hombres malos, ¿quién me defenderá?

-Un ángel te defenderá aunque le cueste la vida.

-Señor-le dijo el niño- pero estaré siempre triste porque no te veré más, me sentiré muy solo.

-Un ángel te hablará siempre de mí y te mostrará el camino para un día volver a mi Presencia.

En ese instante una inmensa paz reinaba en el cielo, no se escuchaban voces terrestres. El niño repetía suavemente: Señor, dime el nombre del ángel. Señor, dime el nombre del ángel. Quiero saber su nombre.

-El Señor contestó: se llama: Mamá.

Proverbios 31:10-12. 10 Mujer fuerte, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepuja largamente á la de piedras preciosas. 11 El corazón de su marido está en ella confiado, Y no tendrá necesidad de despojo. 12 Darále ella bien y no mal, Todos los días de su vida.