DAVID VENCE AL GIGANTE GOLIAT.

CANSADO Y TRISTE VINE AL SALVADOR

DAVID VENCE AL GIGANTE GOLIAT
DE LAS TROPAS DE LOS FILISTEOS SALIÓ UN PALADÍN QUE SE LLAMABA GOLIAT. ESTE TENÍA DE ESTATURA SEIS CODOS Y UN PALMO. LLEVABA UN CASCO EN LA CABEZA Y ESTABA VESTIDO CON UNA COTA DE MALLA. SOBRE SUS PIERNAS TENÍA GREBAS Y ENTRE SUS HOMBROS LLEVABA UNA JABALINA DE BRONCE. SE DETUVO Y GRITÓ AL EJÉRCITO DE ISRAEL:
— ¿PARA QUÉ SALÍS A DISPONER LA BATALLA? ¿NO SOY YO EL FILISTEO Y VOSOTROS LOS SIERVOS DE SAÚL? ¡ESCOGED DE ENTRE VOSOTROS UN HOMBRE QUE VENGA CONTRA MÍ! SI ÉL PUEDE LUCHAR CONMIGO Y ME VENCE, NOSOTROS SEREMOS VUESTROS ESCLAVOS, PERO SI YO PUEDO MÁS QUE ÉL Y LO VENZO, VOSOTROS SERÉIS NUESTROS ESCLAVOS.
CUANDO LOS ISRAELITAS OYERON ESTAS PALABRAS, SE AMEDRENTARON, MAS DAVID, UN ALEGRE MUCHACHO, DIJO A SAÚL:
— TU SIERVO IRÁ Y LUCHARÁ CONTRA ESE FILISTEO.
— TÚ NO PODRÁS IR CONTRA ÉL PORQUE ERES UN MUCHACHO, Y ÉL ES UN HOMBRE DE GUERRA DESDE SU JUVENTUD.
— TU SIERVO HA SIDO PASTOR DE LAS OVEJAS DE SU PADRE. CUANDO VENÍA UN LEÓN O UN OSO Y TOMABA ALGUNA OVEJA DEL REBAÑO, YO SALÍA TRAS ÉL, LO HERÍA Y LA RESCATABA DE SU BOCA. SI SE LEVANTABA CONTRA MÍ, YO LO AGARRABA POR LA MELENA, LO HERÍA Y LO MATABA.
— ¡VE, Y QUE DIOS SEA CONTIGO!
SAÚL VISTIÓ A DAVID CON SU PROPIA ARMADURA.
— YO NO PUEDO ANDAR CON ESTO PORQUE NO ESTOY ACOSTUMBRADO.
DAVID SE QUITÓ DE ENCIMA LA ARMADURA. ESCOGIÓ CINCO PIEDRAS LISAS DEL ARROYO Y LAS PUSO EN LA BOLSA PASTORIL. CON SU HONDA EN LA MANO, SE FUE HACIA EL FILISTEO.
— ¿ACASO SOY YO UN PERRO PARA QUE VENGAS CONTRA MÍ CON PALOS?
— ¡VEN A MÍ Y DARÉ TU CARNE A LAS AVES DEL CIELO Y A LOS ANIMALES DEL CAMPO!
— TÚ VIENES CONTRA MÍ CON ESPADA, LANZA Y JABALINA, PERO YO VOY CONTRA TI EN EL NOMBRE DE DIOS DE LOS EJÉRCITOS, DIOS DE LOS ESCUADRONES DE ISRAEL, A QUIEN TÚ HAS DESAFIADO. DIOS TE ENTREGARÁ HOY EN MI MANO Y YO TE VENCERÉ. TE CORTARÉ LA CABEZA.
DAVID METIÓ SU MANO EN LA BOLSA, TOMÓ DE ALLÍ UNA PIEDRA Y LA ARROJÓ CON LA HONDA, HIRIENDO AL FILISTEO EN LA FRENTE. LA PIEDRA QUEDÓ CLAVADA EN SU FRENTE Y ESTE CAYÓ DE BRUCES EN LA TIERRA. ASÍ VENCIÓ DAVID AL FILISTEO CON UNA HONDA Y UNA PIEDRA, Y LO MATÓ SIN TENER ESPADA EN SU MANO. LUEGO DAVID CORRIÓ, SE PUSO SOBRE EL FILISTEO Y, TOMANDO LA ESPADA DE ESTE, LE CORTÓ LA CABEZA.