CUENTO CRISTIANO PARA NIÑOS LA JAULA DE PÁJAROS

Una mañana de domingo de Pascua, un pastor llegó a la Iglesia una jaula de pájaros oxidada, doblada y la colocó en el púlpito. Debido a la intriga de todas las personas que estaban allí, el pastor empezó a hablar.

“Yo estaba caminando por la ciudad ayer cuando vi a un niño que venía hacia mí, balanceando esta jaula de pájaros, y en el fondo de esta había tres pájaros salvajes, temblando de frío y de miedo. ¿Que tienes allí hijo?” Le pregunté:

-Sólo algunos viejos pájaros -respondió-.

- ¿Qué vas a hacer con ellos? Yo pregunté.

“Llevarlos a casa y divertirme con ellos, voy a molestarlos y sacar sus plumas para hacerlos luchar, lo pasaré muy bien”.

-Pero una vez que te canses de esos pájaros, ¿qué harás entonces?

-Oh, tengo unos gatos, les gustan los pájaros y se los daré a ellos.

El pastor guardó silencio por un momento. - ¿Qué quieres a cambio de esos pájaros, hijo?

“Huh?? ¿Por qué usted quiere a estos pájaros señor? ¡Son viejos, no cantan e incluso no son bonitos!”

“¿Cuánto cuestan?”

El muchacho clasificó al pastor como si estuviera loco y dijo, “$ 10?”

El pastor metió la mano en el bolsillo y sacó un billete de diez dólares. Lo puso en la mano del chico. En un instante, el muchacho se había ido.

El pastor recogió la jaula y la llevó con suavidad al final del callejón donde había un árbol y un lugar cubierto de hierba. Abrió la jaula y tocó suavemente las barras, persuadió a los pájaros, dejándolos libres. Bueno, eso explicó la jaula de pájaros vacía en el púlpito, y luego el pastor comenzó a contar esta historia.

Un día Satanás y Jesús estaban teniendo una conversación. Satanás acababa de llegar del Jardín del Edén, y él se regodeaba y se jactaba.

“Sí, señor, acabo de atrapar a un mundo lleno de gente allá abajo, puse una trampa, un cebo que sabía que no podían resistir.

- ¿Qué vas a hacer con ellos? -preguntó Jesús.

“Oh, me voy a divertir, voy a enseñarles cómo casarse y divorciarse el uno al otro, cómo odiar y abusar unos a otros, cómo beber y fumar y maldecir, cómo inventar armas y bombas y matarse unos a otros ¡Realmente voy a divertirme!”

“¿Y qué harás cuando termines con ellos?”, Preguntó Jesús.

-Oh, los mataré.

“¿Cuánto quieres por ellos?”

“Oh, tú no quieres a esas personas, ellas no son buenas, porque las tomas y ellas te odiarán, te escupirán, te maldecirán y te matarán. ¡¡esa maldita gente!!”

“¿Cuánto cuestan?”

Satanás miró a Jesús y se burló: “Todas tus lágrimas y toda tu sangre”. Jesús pagó el precio.

El pastor levantó la jaula, abrió la puerta y caminó desde el púlpito a la salida.