CAMINANDO CON LA FRENTE EN ALTO

EN EL MONTE CALVARIO

CAMINANDO CON LA FRENTE EN ALTO

“Con mis ojos puestos en el Señor, quiero ir caminando con la frente en alto.

Sí, como los héroes de Hebreos 11, los cuales aunque no recibieron todo lo prometido acá en la tierra recibieron más de lo prometido en la eternidad”.

Hebreos 11:13-16. 13 Conforme á la fe murieron todos éstos sin haber recibido las promesas, sino mirándolas de lejos, y creyéndolas, y saludándolas, y confesando que eran peregrinos y advenedizos sobre la tierra. 14 Porque los que esto dicen, claramente dan á entender que buscan una patria. 15 Que si se acordaran de aquella de donde salieron, cierto tenían tiempo para volverse: 16 Empero deseaban la mejor, es á saber, la celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos: porque les había aparejado ciudad.

Hebreos 11:1-3.  ES pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven. 2 Porque por ella alcanzaron testimonio los antiguos. 3 Por la fe entendemos haber sido compuestos los siglos por la palabra de Dios, siendo hecho lo que se ve, de lo que no se veía.

Filipenses 3:13-14. 13 Hermanos, yo mismo no hago cuenta de haber lo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome á lo que está delante, 14 Prosigo al blanco, al premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús.

Caminar con la frente en alto es saber de dónde se viene, por qué estoy donde estoy y hacia donde me dirijo.