CAÍN MATA A SU HERMANO ABEL.

BIENAVENTURADOS LOS DE LIMPIO CORAZON.

CAÍN MATA A SU HERMANO ABEL
CONOCIÓ ADÁN A SU MUJER EVA, LA CUAL CONCIBIÓ Y DIO A LUZ A CAÍN Y A ABEL. EL MAYOR FUE LABRADOR DE LA TIERRA, MIENTRAS QUE EL MENOR FUE PASTOR DE OVEJAS. ACONTECIÓ ANDADO EL TIEMPO QUE CAÍN TRAJO DEL FRUTO DE LA TIERRA UNA OFRENDA A DIOS, Y ABEL TRAJO DE LOS PRIMOGÉNITOS DE SUS OVEJAS LO MÁS GORDO DE ELLAS. MIRÓ DIOS CON AGRADO A ABEL Y A SU OFRENDA, PERO NO MIRÓ CON AGRADO A CAÍN Y A LA OFRENDA SUYA.
CAÍN SE ENSAÑÓ EN GRAN MANERA, DECAYÓ SU SEMBLANTE Y DIJO A SU HERMANO ABEL:
— SALGAMOS AL CAMPO.
ESTANDO ELLOS EN EL CAMPO, CAÍN MATÓ A ABEL.
— ¿DÓNDE ESTÁ ABEL, TU HERMANO?
— NO SÉ. ¿SOY YO ACASO GUARDA DE MI HERMANO?
— ¿QUÉ HAS HECHO? LA VOZ DE LA SANGRE DE TU HERMANO CLAMA A MÍ DESDE LA TIERRA. AHORA, PUES, MALDITO SEAS TÚ DE LA TIERRA, QUE ABRIÓ SU BOCA PARA RECIBIR DE TU MANO LA SANGRE DE TU HERMANO. CUANDO LABRES LA TIERRA, NO TE VOLVERÁ A DAR SU FUERZA. ERRANTE Y EXTRANJERO SERÁS EN ELLA.
— GRANDE ES MI CASTIGO PARA SER SOPORTADO. HE AQUÍ ME ECHAS HOY DE LA TIERRA, DE TU PRESENCIA ME ESCONDERÉ Y SERÉ ERRANTE Y EXTRANJERO. SUCEDERÁ QUE CUALQUIERA QUE ME HALLARE, ME MATARÁ.
— CUALQUIERA QUE MATARE A CAÍN, SIETE VECES SERÁ CASTIGADO.
ENTONCES DIOS PUSO SEÑAL EN CAÍN, PARA QUE NO LO MATASE CUALQUIERA QUE LE HALLARA. SALIÓ, PUES, CAÍN DE DELANTE DE DIOS.

HOY…DOY GRACIAS A MI CRISTO

Hoy Doy Gracias A Mi Cristo

Efesios 5:20. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó á sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio á Dios en olor suave.

“El agradecimiento que sólo consiste en el deseo, es cosa muerta, como es muerta la fe sin obras.”
Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616). Escritor español.

Recordando

Hoy, cuando me levanté, escuché en el patio de mi casa los pájaros cantar alegremente, mientras el sol bañaba con su manto toda la Creación. Aún en mi cama, escuché el trinar de las aves y salió de mi corazón como un murmullo lleno de admiración la expresión: “¡Gracias Señor por todo lo que hoy me das!” Y entonces recordé las palabras de aquella poesía que dice:

“Gracias a mi Cristo que me ha dado tanto.
Me dio dos luceros que cuando los abro,
perfecto distingo lo negro del blanco
y en el alto cielo su fondo estrellado
y en las multitudes los seres que yo amo.

Gracias

Gracias a mi Cristo que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro:
Madre, amigo, hermano y luz, alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.

Agradecido

Gracias a mi Cristo que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados,
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos
y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Me dio Corazón

Gracias a mi Cristo que me ha dado tanto.
Me dio el corazón, que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano,
cuando miro al bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.

Me Ha Dado Tanto

Gracias a mi Cristo que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me dado el llanto:
así yo distingo dicha de quebranto,
los dos materiales que forman mi canto
y el canto de ustedes que es mi mismo canto
y el canto de todos, que es mi propio canto.

Gracias a mi Cristo… Gracias a mi Cristo.”

Hoy no quiero perder el agradecimiento, porque si pierdo el agradecimiento mi corazón se llenará de queja, quebranto, protesta y llanto. Quiero levantar mi frente y observar todas las pequeñas cosas que Dios me muestra y me regala. Sí, hoy encontraré, sin duda, muchas angustias y problemas… pero antes de poner mis ojos en ellos, quiero poner mis ojos en los regalos que Dios me ha dado y poder decir, como el poeta, “Gracias a mi Cristo.”

Camino Por Recorrer

Tengo mucho camino por recorrer, pero a la orilla veré las pequeñas flores que parecerán saludarme y decirme: “Dios nos ha puesto aquí para alegrar tu camino.” Ya habrá tiempo suficiente para ver las piedras y charcos del camino, pero antes de eso quisiera ver los pequeños detalles que me harán cantar la nota de agradecimiento al Creador.

Gracias Señor. Tu amor es tan especial que cada día lo puedo sentir en las pequeñas y en las grandes demostraciones de tu bondad. ¿Cómo podría olvidarme hoy de tu bondad y de tu amor? Déjame elevar ante ti esta nota de agradecimiento. Gracias Señor: Recibo con gozo todas estas muestras de tu bondad, y no sólo quiero disfrutarlas sino también compartirlas con otros. No quiero hoy contaminar las vidas de otros con lamentos y quejas… quiero llevarles la nota de agradecimiento que tanto han anhelado escuchar.

REFLEXIÓN:

1.- ¿Cuándo fue la última vez que di gracias a Dios por mi vida y lo que me ha dado?

2.- ¿Cuáles han sido mis quejas más frecuentes?

3.- ¿Por qué me cuesta recordar cada día que todo se lo debo a Él?