AÑO NUEVO

Para poder entender del porque del Año Nuevo, debemos en primer lugar dar a conocer algunas definiciones de termino calendario, luego analizaremos algunas fiestas en otras culturas, saludos, creencias entre otras cosas para comprender del porque tendemos a celebrar ese día.

      No pretendemos como siempre ser autoridad en la materia, sino solo dejar en parte una pequeña información a la Iglesia de como nos sumamos en algunos países a estas festividades que por estar en el mundo pero sin de el, nos vemos involucrados.  Por otro lado también deseamos dejar alguna información que les ayudara a la luz de la palabra de Dios, saber en que forma podemos agradar y obedecer mejor a nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

      El Calendario es un sistema de medida del tiempo para las necesidades de la vida civil, con la división del tiempo en días, meses y años. Las divisiones del calendario se basan en los movimientos de la Tierra y las apariciones regulares del Sol y la Luna. Un día es el tiempo medio necesario para una rotación de la Tierra sobre su eje. La medición de un año se basa en una rotación de la Tierra alrededor del Sol y se llama año estacional, tropical o solar. Un año solar contiene 365 días, 5 h, 48 m, y 45,5 s. Un mes se calculaba inicialmente por los pueblos antiguos como el tiempo entre dos Lunas llenas, o el número de días necesarios para que la Luna circunde la Tierra (29,5 días). Esta medición, llamada mes lunar o sinódico, daba lugar a un año lunar de 354 días, 113 días más corto que un año solar. Sin embargo, en los calendarios modernos el número de días de un mes no está basado en las fases de la Luna. La duración de los meses es aproximadamente una duodécima parte de un año (28 a 31 días) y se ajusta para encajar los 12 meses en un año solar. Para información relativa a los nombres o disposición de los meses, ver los artículos de cada uno de los doce meses. La semana procedía de la tradición Judeocristiana que disponía descansar del trabajo cada siete días. No está basada en fenómenos naturales. Los romanos dieron nombre a los días de la semana en honor del Sol, la Luna y varios planetas.

      Las variaciones entre los muchos calendarios en uso desde los tiempos antiguos a los modernos han sido debidas a la inexactitud de los primeros cálculos de la duración del año, junto con el hecho de que un año no puede ser dividido exactamente por ninguna de las demás unidades de tiempo: días, semanas o meses. Los calendarios más antiguos basados en meses lunares dejaron con el tiempo de coincidir con las estaciones. Ocasionalmente había que intercalar o añadir un mes para conciliar los meses lunares con el año solar. Un calendario que periódicamente realiza ajustes de este tipo se llama calendario lunisolar.