1. LA MADUREZ DE LA PERSONALIDAD.

¡Gloria, Gloria, Aleluya!

1. LA MADUREZ DE LA PERSONALIDAD.

El matrimonio es el medio principal a través del cual se evidencia la continuación del desarrollo de la personalidad. El crecimiento humano es un fenómeno complejo, el cual puede ser descrito como intimidad, nacimiento, crecimiento, separación, multiplicación, nutrición, envejecimiento y muerte. A través del matrimonio se logra el proceso de interrelación y de comunidad. En la intimidad de la unión Aceptación, pertenencia, independencia gradual y permanencia, logramos la realización de nuestras personalidades. El verdadero individualismo no puede ser comprendido hasta que un ser humano no haya reconocido su lugar y valor dentro de la familia y la comunidad.

2. Satisfacción Sexual. El matrimonio es el medio normal por medio del cual obtenemos la madurez de la sexualidad adulta. Dios no diseñó el matrimonio como una avenida de una sola vía o un medio de explotación mutua en el que los cónyuges se traten como cosas en lugar de como personas creadas por Dios. Desafortunadamente, el placer y el disfrute sexual saludable todavía no son aceptados por algunos creyentes, aunque debería serlo. Las actividades sexuales y el acto sexual fueron diseñados por Dios para permitir que el esposo y la esposa se unan en intimidad física y en un placer que afirme su unión. Al mismo tiempo, los cristianos no deberían entender este cumplimiento sexual como el punto crítico de su intimidad, sino como el principio de un crecimiento mutuo de cuidado y compartimiento. De hecho, la unión sexual no debe ser considerada igual a la unión matrimonial.

3. Reproductividad y Nutrición. El cumplimiento y la estabilidad de la relación del esposo y de la esposa son también evidenciados y recibe un más profundo significado en el nacimiento y el desarrollo saludable de la prole dentro de la unión. Los hijos son la oportunidad que tienen los seres humanos dentro de la institución del matrimonio para procrear y criar hijos sólidos en las relaciones interpersonales y en su auto estima psicológica. El santo estado del matrimonio les concede el privilegio al hombre y a la mujer de duplicar su bendita unión con Dios en la próxima generación dentro del contexto de nutrir a los hijos con la educación y comprensión que necesitarán toda la vida.

4. El Enriquecimiento Espiritual del Alma. Adán y Eva fueron creados para tener una intimidad y una relación exclusiva con Dios. Este contexto espiritual de los seres humanos requería fidelidad, lealtad y devoción para su propósito creativo. El matrimonio ayuda a los seres humanos a crecer en su existencia completa permitiéndoles desarrollar su relación con Dios a través de una unión que complete el propósito establecido de darle honra a Dios por medio de su dependencia mutua y adoración a Él. De hecho, un matrimonio nunca podrá madurar verdaderamente para cumplir el propósito de Dios hasta que esta parte vital de su existencia total sea reconocida y explorada de todo corazón.

El propósito del matrimonio era para resolver el dilema de la "soledad" que tenía el hombre. De manera que, el "compañerismo" es la esencia del matrimonio en el sentido más simple.  Tomando como base Génesis 2:18-25. 18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; haréle ayuda idónea para él. 19 Formó, pues, Jehová Dios de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y trájolas á Adam, para que viese cómo les había de llamar; y todo lo que Adam llamó á los animales vivientes, ese es su nombre. 20 Y puso Adam nombres á toda bestia y ave de los cielos y á todo animal del campo: mas para Adam no halló ayuda que estuviese idónea para él. 21 Y Jehová Dios hizo caer sueño sobre Adam, y se quedó dormido: entonces tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar; 22 Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y trájola al hombre. 23 Y dijo Adam: Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne: ésta será llamada Varona, porque del varón fué tomada. 24 Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne. 25 Y estaban ambos desnudos, Adam y su mujer, y no se avergonzaban. Nos damos cuenta que el matrimonio fue el plan que Dios diseñó para ayudar a las personas a tratar con el dilema de la "soledad". Proverbios 2:17. Que desampara el príncipe de su mocedad, Y se olvida del pacto de su Dios. Malaquías 2:14. Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu mocedad, contra la cual tú has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto. Son recordatorios que Dios nos ha dado de que el matrimonio fue un "pacto de compañerismo". Por lo tanto, el compañerismo es una unión o asociación, en la que dos personas entran en una relación e intimidad más cercana, unidos en pensamientos, metas, esfuerzos y cuerpo. 5 Para ambos cónyuges, el matrimonio debe significar el deseo y el compromiso de suplir las necesidades que tienen ambos de compañerismo y entereza.

Finalmente, cuando hablamos del "Propósito Creativo del Matrimonio", no podemos ignorar el daño que ha causado la evolución de la mentalidad occidental hacia el amor romantizado. Pero aún, existen predicadores de renombre en esta cultura que adoran en este altar de fantasía. Aunque en la Biblia nos indica que el romance antes del matrimonio era extremadamente raro, era más frecuente después que la pareja se casara. Generalmente, no se casaban con la persona que amaban; más bien, aprendían a amar al cónyuge con quienes se casaban.6 El amor comenzaba con el matrimonio, como lo vemos en el caso de Isaac y Rebeca. Génesis 24:67. E introdújola Isaac á la tienda de su madre Sara, y tomó á Rebeca por mujer; y amóla: y consolóse Isaac después de la muerte de su madre. El matrimonio era percibido como el fundamento del hogar o de la familia, el cual requería mucho cuidado y cooperación de todas las personas envueltas, incluyendo las familias de ambos. Esto también es casi extraño para la mayoría de creencias en la sociedad occidental sobre el matrimonio que promueve el ignorar el consejo y la consideración de la familia como la clave para la felicidad. Como Iglesia necesitamos entender que no podemos insistir en los matrimonios bíblicos y al mismo tiempo aceptar un sistema de creencias mundanas, el cual intenta destruir el propósito creativo de esta unión divina.

A través de las páginas de la Biblia, Dios nos ha revelado Su voluntad acerca del matrimonio. Debido a que el matrimonio es más antiguo que cualquier agencia gubernamental, ninguno de los gobiernos creados por el hombre tiene la autoridad de determinar qué es un matrimonio y qué no es un matrimonio. Por lo tanto, es necesario que las Iglesias y los individuos tengan sumo cuidado en transferir a los gobiernos la determinación o la legitimidad de lo que constituye un matrimonio legal. La pasada sumisión de la Iglesia cristiana de permitirle al estado secular o alguna otra agencia de gobierno la autoridad final en estos asuntos ha resultado en una letanía de matrimonios que nunca debieron haber sido reconocidos. Esta aquiescencia continua ha abierto la puerta para que matrimonios del mismo sexo sean legalizados; todo debido al patrón pasado de la Iglesia al permitirle a las diferentes agencias de gobierno la autoridad final de declarar quién está legalmente casado. "¡Que Dios nos perdone por nuestras negligencias pasadas y nos proteja en esta hora de tentación!"